Madre con afección terminal pide ayuda

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Milagros Lora era una joven con una vida normal y saludable. A sus 18 años decidió unirse sentimentalmente con su novio con quien había crecido en la comunidad de Sonador, en la provincia Monseñor Nouel. Un año después dio a luz a su primera hija, y ahí empezaron a manifestarse en su cuerpo los síntomas de una terrible enfermedad: esclerodermia.

Los cambios que notó en su organismo fue el endurecimiento de su brazo derecho, el color morado de sus dedos, frecuentemente sentía mucho frío y fuertes dolores en el cuerpo. Aunque todavía no lo sabía, ella estaba sufriendo la primera crisis de su enfermedad.

Los médicos le practicaron una biopsia, a través de la cual descubrieron la enfermedad, pero el diagnóstico no pudo ser peor, esta afección es incurable.

Los galenos decidieron ponerla en tratamiento médico que le ayudaron mantenerse estable por unos tres años, pero luego sufrió una segunda crisis, en la que casi pierde la vida porque su familia no tenía los recursos económicos necesarios para costear el tratamiento médico que requería. Pero gracias a la perseverancia de su madre, quien incluso tuvo que pedir para salvarle la vida a su hija, Milagros logró sobrepasar esta recaída.

A los 24 años tuvo su segundo hijo, y a pesar de las complicaciones que tuvo durante su embarazo, la operación fue un éxito y el niño nació completamente sano, pero lo que menos imaginaba Milagros es que el destino le tendría otra mala jugada. Cuando el niño apenas tenía un año y diez meses, su esposo fue asesinado mientras trabajaba en la ciudad de Santo Domingo.

La joven madre quedó sin la única ayuda que recibía para mantener a sus dos hijos. “Fue un momento difícil. Me quedé sin ninguna ayuda económica porque mi familia es muy pobre y no puede ayudarme”, explica.

Dice que desde entonces ha podido sobrevivir con la poca ayuda que le puede brindar su familia, los parientes de su difunto esposo, así como personas caritativas que le brindan su apoyo en lo que pueden.

En la actualidad Milagros tiene 32 años, pero debido a su enfermedad parece mayor. La piel de su cara y brazos están totalmente endurecidos, y ha perdido parte de sus dientes y su pelo.

Hace poco más de un año, los médicos que la atienden en el Instituto Dermatológico le cortaron uno de los dedos del pie izquierdo, debido a las constantes úlceras que le nacen en sus pies. También sufre es la gastritis, por la cual los médicos le han recomendado una dieta que no puede llevar.

Milagros señala que la especialista de la piel que la atiende en Dermatología, Martha Miniño, le ha explicado que la esclerodermia no es hereditaria, que no tiene cura pero que sus síntomas sí se pueden controlar con medicamentos y chequeos rutinarios, los cuales muchas veces no puede realizarse por no tener dinero para el transporte de Bonao a la Capital.

Indica que debe llevar el tratamiento médico de por vida, y que los médicos le han manifestado que “como puede durar 50 años de vida, puede durar 20”. Pero su situación ahora empeora porque también está presentando problemas visuales, por lo que fue referida a la ciudad de Santiago, lo que supone otro costo adicional.

Indica que ha tocado las puertas de muchas instituciones, pero no ha recibido ninguna respuesta. Sin embargo, Milagros tiene una tarjeta del programa Solidaridad, porque a pesar de su enfermedad es parte del proyecto “Quisqueya Aprende Contigo” en la cual le depositan mil pesos mensuales.

La perseverancia de esta madre es tan grande que, además de participar en este programa, actualmente cursa el cuarto de bachillerato, el cual no ha podido culminar por los percances de su enfermedad.

La situación de Milagros se empeora porque no tiene un techo propio donde vivir, y desde que murió su esposo vive en un pequeño cuarto que le cedieron sus suegros, pero el lugar es muy pequeño, además de que carece de los ajuares necesarios.

Las personas interesadas en colaborar con esta causa pueden comunicarse al número telefónico 809-670-2774, o depositar su ayuda económica al número de cuenta 20001140812641, del Banco de Reservas a nombre de Milagros Lora.

 

 

Publicado por Juan Jose Ureña Breton

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Notimundo

Instituto Dominicano De Periodismo (IDP)

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