McGwire y Bonds están dentro

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«Nadie puede ocultar el dinero, ni el amor, ni la vejez, ni la borrachera, ni el embarazo…». Anónimo

La empresa «Béisbol de Grandes Ligas» tiene aspectos en su política de imagen que no logramos entender, porque una de las manifestaciones más elocuentes es la hipocresía que establece una doble moral para juzgar los hechos.

Con la revolución de los esteroides llevaron al paredón moral a un batallón de jugadores cuyo voto de castigo se puede apreciar en la selección para el Salón de la Fama de Cooperstown: Mark McGwire, Sammy Sosa, Rafael Palmeiro y Barry Bonds han sido ponchados por la Asociación de Escritores de Baseball de America.

Sin embargo, hoy Mark McGwire, quien admitió el uso de esteroides, es coach de bateo de los Dodgers de Los Angeles y Barry Bonds llegó ayer a Scottsdale para ejercer funciones de instructor con los Gigantes de San Francisco.

O sea, que McGwire y Bonds están dentro del negocio con todos los flashes del mundo periodístico, sin embargo, vemos como a Sammy Sosa lo han desterrado de Chicago y a Rafael Palmeiro lo enterraron en Arlington.

Y como si esto fuera poco, Manny Ramírez y Miguel Tejeda, como dos vaqueros solitarios entrenan en un campito de Hialeah, en espera de que alguna organización se apiade de ellos y los contrate.

Barry Bonds, en su carrera de mega estrella, sobresalió por ser uno de los jugadores más díficiles para conceder una entrevista. Era petulante, jactancioso e insolente al cubo.

Jon Heyman, de Baseball Insider, describe su arribo ayer al campamento de los Gigantes: «Hola chicos, dijo sonriente», así saludó Bonds a los mismos periodistas que lucharon por décadas para cuestionarlo, Con un ligero movimiento mano dijo: «Se siente muy bien estar de vuelta».

Y como dice Heyman, Bonds ya no tiene un séquito de idiotas, todos sus secuaces se han ido. Sólo dos personas muy agradables lo acompañaron a su concierto de regreso, y es que la fama como te hace crecer de golpe, con la misma velocidad te baja en caida libre.

Pete Rose está de vuelta a la palestra, está de nuevo en el punto de mira, en la lupa, 25 años después de que el béisbol lanzó la investigación que terminó suspendiéndolo de por vida. Hoy llega a las librerías otro libro sobre su vida: «Pete Rose: An American Dilemma», de la periodista Kostya Kennedy.

La novela de Ervin Santana luce que tendrá un capítulo en Atlanta… Los Astros de Houston enviaron al jardinero Domingo Santana al campamento de liga menor… Arizona envió a las Menores al lanzador Eury de la Rosa…

 

 

 

 

 

 

Publicado por Juan Jose Ureña Breton

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Notimundo

Instituto Dominicano De Periodismo (IDP)

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