En medio de la rutina diaria y del dinamismo del tránsito existen gesto que llegan al alma

Por Alejandro Quezada La Conciencia

Una imagen reciente, captada en una vía pública, muestra a un agente de la DIGESETT asistiendo con cuidado y respeto a una persona envejeciente para cruzar la calle. Un acto sencillo, pero profundamente significativo.

Esta acción refleja la esencia del servidor público: proteger la vida, garantizar la seguridad vial y actuar con empatía hacia los más vulnerables. Más allá de hacer cumplir la ley, los agentes de tránsito son hombres y mujeres comprometidos con el bienestar de la ciudadanía, conscientes de que cada peatón tiene una historia, una familia y un destino al que llegar con seguridad.

Desde la DIGESETT reiteramos que detrás de cada uniforme hay humanidad, vocación de servicio y un firme compromiso con la vida. Acciones como esta nos recuerdan que la autoridad también se ejerce con sensibilidad, respeto y solidaridad.

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